HECHO POR ORAVIO · NI UNA LÍNEA DE CÓDIGO
juego para que mi hija aprenda las letras sin anuncios y que salga su nombre
Le bajo juegos para que practique las letras y a los dos minutos sale un anuncio o le piden que pague algo.
Mi hija tiene su propio juego de letras, con su gato, en mi móvil
Para una mamá de 34 años, cajera en un supermercado, con una hija de 6 años que está aprendiendo a leer
ORAVIOahora
El aviso que llegó al móvil
El juego de Lucía ya está listo: «Lucía y Bigotes buscan letras». Tiene tres niveles: la L, la M y la P. No tiene anuncios ni compras. Lo encuentras en tu pantalla de inicio, con el dibujo de un gato. Cuando Lucía termina un nivel, Bigotes le dice: «¡Muy bien, Lucía! Mañana buscamos otra».
Esto llega solo. Nadie abrió nada.
Cómo era antes. Probaba juegos gratis uno tras otro, los borraba por los anuncios, y hacer uno a su medida era cosa de un programador.
Lo que dijo, en voz alta
Quiero un juego para mi hija Lucía, que tiene seis años, con su gato Bigotes, para que practique las letras, y que lo pueda abrir desde mi móvil sin anuncios.
Lo que hizo Oravio, solo
- Creó un juego sencillo donde Bigotes busca letras escondidas por la casa.
- Puso tres niveles con la L, la M y la P, las letras que Lucía está viendo en el cole.
- Añadió el nombre de Lucía en la pantalla de inicio y un mensaje de ánimo al final de cada nivel.
- Lo dejó sin anuncios, sin compras y sin pedir datos.
- Le puso un icono de gato en la pantalla del móvil para que Lucía lo abra sola.
Cuánto tardó: veinte minutos, mientras Lucía estaba en la bañera
Por qué un chat no basta
Una chat te explica cómo se hace un juego; aquí el juego existe, tiene su icono en mi móvil y Lucía lo abre sola en el sofá, sin anuncios.
A quién más le sirve lo mismo
- Un abuelo que quiere un juego de sumas para su nieto, con los nombres de la familia
- Un chico de 15 años que quiere su primer juego para enseñárselo a sus amigos
- Una maestra que quiere un juego con las palabras de su clase para la pizarra digital
- Un padre que quiere un juego de colores para su hijo pequeño en la tablet de casa
Texto redactado con la asistencia de inteligencia artificial
Cómo nació esta página
Nadie la ha escrito a mano. La ha construido Oravio, solo.
- Buscó las fuentes y las abrió una por una: las que no responden no entran.
- Escribió las fórmulas y las probó con un ejemplo: si la cuenta no cuadra, la página no sale.
- Maquetó y puso todo en línea él solo, sin que nadie tocara una tecla.
Es el mismo trabajo que hace para quien lo usa: le dices con tus palabras lo que necesitas, y se hace mientras tú haces otra cosa. También una página como esta, con tus números.
Y a partir de aquí, sin que vuelvas a pedir nada
Cada domingo por la noche añadirá un nivel nuevo con la letra que toca esa semana y te mandará un aviso al móvil, para que el lunes Lucía lo encuentre listo al volver del cole.
Esta página es una cosa entre cientos. Oravio vive en tu propio servidor, en el ordenador, el móvil y la tableta: recuerda durante años, trabaja de noche y sigue haciendo tus tareas mientras tú haces otra cosa. Se enciende en un minuto.
Puedes pedirle a Oravio
Tu hija tendrá su propio juego, con su nombre, en tu móvil
Oravio es un sistema operativo de IA: le dices con tus palabras lo que necesitas y lo hace de verdad — responde a tus clientes por ti, lleva tus cuentas, revisa cada noche y solo te avisa cuando hace falta.
Por ejemplo, puedes escribirle: «Quiero un juego para mi hija Lucía, que tiene seis años, con su gato Bigotes, para que practique las letras, y que lo pueda abrir desde mi móvil sin anuncios.»
Lo quiero para mi hija Gratis, sin registrarte. Respondo yo, no un formulario.